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Número 10

11 de agosto de 2025

Inervación pélvica. Innovadora terapia uroginecológica

Por: Francisco Castelán y Margarita Martínez-Gómez
El bipedalismo que caracteriza a la especie humana requirió ajustes evolutivos bastante sofisticados. La remodelación de la pelvis, al otorgar una creciente estabilización mecánica, favorecería la duración de una postura erguida que llevaría andando a nuestros ancestros cada vez más lejos de las ramas de los árboles. Aunque no sin costos. Las primeras mujeres del género Homo debieron haber tenido pelvis más angostas, delineadas por el metabolismo materno durante la gestación y por el tamaño fetal influido por un cerebro grande en proporción al tamaño corporal. El dilema obstétrico alude a la filogenia pelviana para investigar padecimientos uroginecológicos que, como la incontinencia urinaria femenina, prevalecen debido a la gestación y el parto (Grunstra et al., 2023).

El suelo pélvico es fundamental para la reproducción y la sexualidad, pero también para la excreción, una manifestación evidente de la intrincada organización anatómica de vísceras como la vagina, el útero, la vejiga y la uretra, dispuesta en coordinación con ligamentos, músculos, nervios. Delineada por la pelvis, la organización funcional del suelo pélvico femenino tiene su principal desafío en el parto. La distensión vaginal durante el alumbramiento provoca estiramientos excesivos que rompen la armonía anatómica entre vísceras pélvicas, al tiempo que ocasionan afectaciones neuromusculares, que pueden ser perdurables. Los defectos en la conducción nerviosa y el deterioro de músculos del suelo pélvico, como el esfínter externo uretral y el complejo muscular elevador del ano (levator ani), incrementan el riesgo de padecer incontinencia urinaria. Una estimación conservadora fundada en estadísticas globales estima que dos de cada cinco mujeres la padecerán en la segunda mitad de su vida. 

La investigación clínica y la realizada en modelos animales ha impulsado la salud del piso pélvico femenino. Los músculos pélvicos están bajo control de (moto)neuronas ubicadas entre los segmentos lumbares y sacros, en la vecindad del cóccix. Nervios como el pudendo y el pélvico envuelven los axones de esas motoneuronas y se proyectan hacia vísceras y músculos del suelo pélvico. La señal de vejiga llena o vacía se recibe en motoneuronas lumbosacras que modulan de manera refleja la activación de músculos del suelo pélvico involucrados en la continencia o la expulsión de orina. El funcionamiento de estos circuitos espinales es afectado severamente durante el parto. Entre las alternativas terapéuticas menos invasivas —como los ejercicios de Kegel y las cirugías reconstructivas—, las terapias basadas en neuromodulación han emergido vigorosamente en años recientes. 

En la neuromodulación se aplica una corriente eléctrica significativamente relevante para la función muscular deteriorada. La anatomía del suelo pélvico, especialmente su inervación, impone consideraciones importantes: el acceso a nervios diminutos que controlan selectivamente músculos que asisten la continencia o la expulsión de la orina es quizá de las más evidentes. Los dispositivos y protocolos que se han utilizado en clínica desde hace unos treinta años intervienen sobre nervios de gran calibre que no consiguen una neuromodulación selectiva (Perrouin-Verbe & Van Kerrebroeck, 2024). Efectos adversos subsecuentes como dolor crónico y dificultades en el control de esfínteres requieren una preselección de pacientes aptas para algunos protocolos. La convergencia de nuestras contribuciones a la fisiología del suelo pélvico femenino (Corona-Quintanilla et al., 2009) y la neurotecnología miniaturizada que el doctor Mario I. Romero-Ortega desarrollaba en la Universidad de Texas en Dallas, Estados Unidos (Hernandez-Reynoso et al., 2019) han contribuido al desarrollo de terapias basadas en neuromodulación selectiva de músculos del suelo pélvico. 

Especies cuadrúpedas como la coneja ofrecen oportunidades atractivas para investigar la fisiología de la micción y las alteraciones pélvicas asociadas con la experiencia de varios partos (Martínez-Gómez et al., 2011). Entre ellas destaca una deficiente velocidad de conducción de nervios como el del músculo bulboesponjoso y su relación con alteraciones mielínicas (la mielina es la capa protectora de las fibras nerviosas), así como una inadecuada activación refleja del músculo durante la micción (Martínez-Gómez et al., 2011; Castelán et al, 2018). Algunas de estas afectaciones neuromusculares son más grandes en individuos de mayor edad (Corona-Quintanilla et al., 2020), incluyendo defectos mielínicos importantes en el nervio del músculo bulboesponjoso (Hernandez-Reynoso et al., 2021). En conejas multíparas de cuatro años de edad el uso de un electrodo miniaturizado e inalámbrico para neuromodular el músculo bulboesponjoso mejoró la presión uretral máxima y la eficiencia de vaciamiento vesical, ambos parámetros orientados hacia una micción adecuada (Hernandez-Reynoso et al., 2021). La implantación del dispositivo inalámbrico y la neuromodulación al nervio del bulboesponjoso durante treinta días también fue eficaz para corregir alteraciones en parámetros miccionales (Rahman et al., 2024). El uso de dispositivos implantables inalámbricos permitió identificar una reducción en las fugas de orina y un incremento en el volumen expulsado de orina en animales conscientes. Estos hallazgos recientes sustentan a la neuromodulación selectiva de músculos del suelo pélvico como una terapéutica potencial para la incontinencia urinaria de esfuerzo. 

La fisiología aún tiene que abordar muchas y diversas interrogantes que conduzcan a terapias más eficaces para las disfunciones del suelo pélvico femenino. En conjunción con el desarrollo neurotecnológico es altamente probable que la medicina bioelectrónica se ocupe de ello. La variación fenotípica entre las dimensiones pélvicas, incluyendo la musculatura e inervación del suelo pélvico, caracterizan el camino evolutivo de nuestra especie, pero también hay que considerar una influencia sociocultural indisociable. Fundar terapias innovadoras debe evitar la medicalización de eventos reproductivos, como la gestación y el parto, en su propósito por mejorar la calidad de vida de las mujeres.

Cuidado del suelo pélvico: también para hombres

Revista UNAM Internacional


La Asociación Estadounidense de Urología publicó en marzo de 2025 un protocolo para el Diagnóstico y manejo de dolor crónico en la pelvis masculina (ver: https://www.auanet.org/documents/Guidelines/PDF/2025%20Guidelines/CPP%20Unabridged%202025.pdf, en inglés). Estos lineamientos “cubren la evaluación y el tratamiento de hombres que se presenten a la clínica aduciendo dolor pélvico crónico”. Las situaciones que cubre este protocolo incluyen el síndrome de dolor pélvico crónico, la prostatitis crónica y el dolor crónico de contenido escrotal.

Gracias a los avances en la comprensión de la salud del suelo pélvico femenino, nuevas perspectivas clínicas apuntan hacia la búsqueda de información más amplia acerca de la región pélvica masculina. Los factores de riesgo para disfunciones del suelo pélvico masculino son la falta de ejercicio (sedentarismo), el estrés y la retención de orina por periodos largos. Con estos nuevos lineamientos, las personas profesionales de la salud que reciban pacientes con este tipo de cuadros tendrán mejores herramientas de diagnóstico y podrán tratar a los pacientes mediante soluciones de terapia física.


Francisco Castelán es doctor en neurociencias por la Universidad  Miguel Hernández de Elche, España.  Estudia el sistema nervioso periférico, los trastornos del suelo pélvico femenino y el papel de las hormonas. Es investigador titular en el Departamento de Biología Celular y Fisiología, en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, Unidad Foránea Tlaxcala.

Margarita Martínez Gómez es bióloga por la Universidad Veracruzana y doctora en Ciencias Fisiológicas por la UNAM.  Su campo de investigación es la salud y fisiología femenina.  Es investigadora titular en el Departamento de Biología Celular y Fisiología, en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, Unidad Foránea Tlaxcala.


Referencias
Castelán, Francisco; López-García, Kenia; Moreno-Pérez, Suelem; Zempoalteca, René; Corona-Quintanilla, Dora L.; Romero-Ortega, Mario I.; Jiménez-Estrada, Ismael & Martínez-Gómez, Margarita (2018). “Multiparity affects conduction properties of pelvic floor nerves in rabbits.” Brain and Behavior 8(10). https://doi.org/10.1002/brb3.1105.

Corona-Quintanilla, Dora Luz; Castelán, Francisco; Fajardo, Víctor; Manzo, Jorge & Martínez-Gómez, Margarita (2009). “Temporal coordination of pelvic and perineal striated muscle activity during micturition in female rabbits.” The Journal of Urology 181(3). https://doi.org/10.1016/j.juro.2008.10.103.

Corona-Quintanilla, Dora Luz; López-Juárez, Rhode; Pacheco, Pablo; Romero-Ortega, Mario I.; Castelán, Francisco & Martínez-Gómez, Margarita (2020). “Bladder and urethral dysfunction in multiparous and mature rabbits correlates with abnormal activity of pubococcygeus and bulbospongiosus muscles.” Neurourology and Urodynamics 39(1). https://doi.org/10.1002/nau.24176.

Grunstra, Nicole D. S.; Betti, Lia; Fischer, Barbara; Haeusler, Martin; Pavlicev, Mihaela; Stansfield, Ekaterina; … & Mitteroecker, Philipp (2023). “There is an obstetrical dilemma: Misconceptions about the evolution of human childbirth and pelvic form.” American Journal of Biological Anthropology 181(4). https://doi.org/10.1002/ajpa.24802.

Hernández-Reynoso, Ana G.; Corona-Quintanilla, Dora L.; López-García, Kenia; Horbovetz, Ana A.; Castelán, Francisco; Zimmern, Philippe; Martínez-Gómez, Margarita & Romero-Ortega, Mario I. (2021). “Targeted neuromodulation of pelvic floor nerves in aging and multiparous rabbits improves continence.” Scientific Reports 11(1). https://doi.org/10.1038/s41598-021-90088-8.

Hernández-Reynoso, Ana G.; Nandam, Shrenevas; O’Brien, Jonathan M.; Kanneganti, Aswini; Cogan, Stuart F.; Freeman, Daniel K. & Romero-Ortega, Mario I. (2019). “Miniature electroparticle-cuff for wireless peripheral neuromodulation.” Journal of Neural Engineering 16(4). https://doi.org/10.1088/1741-2552/ab1c36.

Martínez-Gómez, Margarita; Mendoza-Martínez, Germán; Corona-Quintanilla, Dora Luz; Fajardo, Víctor; Rodríguez-Antolín, Jorge & Castelán, Francisco (2011). “Multiparity causes uncoordinated activity of pelvic- and perineal-striated muscles and urodynamic changes in rabbits.” Reproductive Sciences (Thousand Oaks, Calif.) 18(12). https://doi.org/10.1177/1933719111411728.

Perrouin-Verbe, Marie-Aimée & Van Kerrebroeck Philip E. V. (2024). “The future of neuromodulation for functional pelvic problems.” Continence 11 (2024). https://doi.org/10.1016/j.cont.2024.101694.

Rahman, Farial S.; Yousuf, Zuha; Castelan, Francisco; Martínez-Gómez, Margarita; Akay, Yasemin M.; Zimmern, P.; Akay, Metin & Romero-Ortega, Mario I. (2024). “Neuromodulation Improves Stress Urinary Incontinence-Like Deficits in Female Rabbits.” IEEE Open Journal of Engineering in Medicine and Biology 6. https://doi.org/10.1109/OJEMB.2024.3408454.
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