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Número 11
10 de diciembre de 2025
El valor del cuidado. Cánceres hematológicos en México: una mirada desde la economía feminista
Por: María Eugenia Prieto Rodríguez y Josefina Franzoni Lobo
INTRODUCCIÓN
El cuidado es un componente esencial para la subsistencia y la calidad de vida de las personas con cánceres hematológicos —leucemias, linfomas, mieloma múltiple, síndromes mielodisplásicos y mielofibrosis—, que suelen requerir tratamientos complejos y prolongados como quimioterapia, radioterapia, terapias dirigidas e incluso trasplantes de médula ósea. Las personas con estos padecimientos requieren, además, estrictos cuidados de higiene, alimentación, seguimiento médico y acompañamiento constante que se convierten en factores determinantes para la adherencia a los tratamientos.
En México gran parte de la responsabilidad de los cuidados de personas enfermas recae en las familias y, dentro de ellas, en las mujeres. La división tradicional del trabajo asigna a los hombres el papel de proveedores económicos y a las mujeres el de cuidadoras. Las mujeres absorben largas jornadas de trabajo no remunerado, combinando la atención de cuidados con labores domésticas, lo que afecta su acceso a tiempo libre y a oportunidades educativas y laborales, e impacta su salud física y emocional, así como su autonomía económica. Este artículo busca dimensionar la carga y el valor económico del cuidado en los cánceres hematológicos desde un enfoque de economía feminista, visibilizando tanto su magnitud como las desigualdades de género que lo rodean.
Imagen de la exposición: Vivir con cánceres hematológicos: historias de resiliencia
Fotografía: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea
El presente artículo sintetiza los hallazgos del estudio
El valor del cuidado y acompañamiento en cánceres hematológicos (Franzoni Lobo & Prieto Rodríguez 2025), que se realizó con el objetivo de generar evidencia sobre el costo económico y social del cuidado de personas con cánceres hematológicos —asumido principalmente por mujeres— y mostrar su impacto en su salud, bienestar y autonomía. El estudio identifica las principales necesidades de apoyo de las cuidadoras y propone políticas públicas que promuevan una distribución más equitativa del cuidado, reconociendo su valor y relevancia.
La hipótesis de trabajo es que la distribución desigual del trabajo de cuidado incide en la adherencia a los tratamientos de las personas enfermas y repercute negativamente en la salud física y emocional de quienes cuidan, perpetuando desigualdades de género en los ámbitos doméstico, social y económico. Esta hipótesis se fundamenta en la evidencia de que la feminización del cuidado, además de ser una carga física y emocional, restringe las oportunidades de desarrollo de las mujeres, consolidando un círculo de desigualdad estructural.
Imagen de la exposición: Vivir con cánceres hematológicos: historias de resiliencia
Fotografía: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea
LA DISTRIBUCIÓN DESIGUAL DEL TRABAJO DE CUIDADO INCIDE DIRECTAMENTE EN LA ADHERENCIA A LOS TRATAMIENTOS DE LAS PERSONAS ENFERMAS Y REPERCUTE NEGATIVAMENTE EN LA SALUD FÍSICA Y EMOCIONAL DE QUIENES CUIDAN
METODOLOGÍA
El estudio utilizó un diseño mixto que combinó análisis cuantitativo y cualitativo. El primero consistió en estadísticas descriptiva del cuidado con información de la
Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC, INEGI, 2022), la
Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID, INEGI, 2023) y la
Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares (CSTNRHM, INEGI, 2023). Con esta información se estimó la magnitud del trabajo no remunerado, sus diferencias por género y su aporte al producto interno bruto, brindando un panorama integral del impacto social y económico del cuidado.
La fase cualitativa complementó estos hallazgos mediante entrevistas y grupos focales. Se trabajó con treinta y tres personas cuidadoras —veintitrés mujeres y diez hombres—, además de cuatro entrevistas en profundidad con cuidadores clave y tres entrevistas con profesionales de la salud, incluyendo dos hematólogos y una trabajadora social.
MARCO CONCEPTUAL
El cuidado es una necesidad universal y un derecho humano. Comprende no sólo actividades básicas de subsistencia —alimentación, higiene, limpieza del hogar—, sino también la atención a la salud, el acompañamiento emocional y el apoyo en la vida diaria. Históricamente ha sido invisibilizado al considerarse una extensión “natural” del rol femenino, lo que ha limitado su reconocimiento económico, social y político.
La economía feminista cuestiona esta invisibilización y reconoce que el cuidado es indispensable para la reproducción de la vida y del sistema económico. Autoras como Nancy Fraser (2016) y Silvia Federici (2010) han señalado que la desvalorización del cuidado perpetúa desigualdades estructurales, afectando especialmente a mujeres de diferentes contextos socioeconómicos. En América Latina este debate ha derivado en avances normativos: Uruguay implementó en 2015 el Sistema Nacional Integrado de Cuidados y Ecuador aprobó en 2023 la Ley Orgánica de Cuidado Humano en que se reconoce el cuidado como un derecho fundamental. En México se han dado pasos iniciales con la reforma constitucional de 2020 que reconoce el derecho al cuidado, aunque su implementación efectiva sigue siendo limitada y fragmentaria.
Imagen de la exposición: Vivir con cánceres hematológicos: historias de resiliencia
Fotografía: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea
PANORAMA DE LOS CÁNCERES HEMATOLÓGICOS EN MÉXICO
Los cánceres hematológicos representan un problema creciente de salud pública. Según datos de la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (perteneciente a la Organización Mundial de la Salud; IARC, 2022), los más frecuentes en México son el linfoma de Hodgkin, las leucemias y el mieloma múltiple. En términos de mortalidad, las leucemias concentran la carga más alta, con más de cinco mil defunciones anuales.
La complejidad de estos padecimientos radica en que requieren tratamientos prolongados y costosos, hospitalizaciones frecuentes y, en muchos casos, trasplantes de médula ósea. Este procedimiento, aunque potencialmente favorable, implica riesgos graves, como la Enfermedad de Injerto contra Huésped (EICH), y tiene tasas de mortalidad posoperatoria más altas que en países desarrollados o economías avanzadas. El impacto no se limita a la dimensión clínica. Los traslados constantes y los gastos en medicamentos y alojamiento colocan a las familias en situaciones de endeudamiento y vulnerabilidad, haciendo del cuidado un desafío individual, colectivo y estructural.
Imagen de la exposición: Vivir con cánceres hematológicos: historias de resiliencia
Fotografía: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea
MEDICIÓN DEL TRABAJO DE CUIDADOS EN MÉXICO
La medición económica del cuidado permite dimensionar su importancia. Según la CSTNRHM (INEGI, 2023), el trabajo no remunerado representó el 26.3 por ciento del PIB en 2024, cifra que supera a sectores como manufactura o comercio. Las mujeres realizan casi tres cuartas partes del tiempo total dedicado al cuidado, con un promedio de cuarenta horas semanales, mientras que los hombres dedican menos de la mitad. Además, el veintiocho por ciento de las mujeres cuidadoras ha tenido que abandonar o modificar su empleo, frente a un ocho por ciento de los hombres. El impacto sobre la salud también es evidente: más de un tercio de ellas reporta ansiedad, insomnio o estrés severo.
En el caso de los cánceres hematológicos, las entrevistas revelan que las cuidadoras llegan a dedicar hasta catorce horas diarias, lo que acentúa el desgaste físico y emocional. Aunque en 2020 se reconoció constitucionalmente el derecho al cuidado, la creación del Sistema Nacional de Cuidados sigue pendiente.
Imagen de la exposición: Vivir con cánceres hematológicos: historias de resiliencia
Fotografía: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea
COSTOS DEL CUIDADO REMUNERADO
Si el trabajo de las personas que cuidan a personas con cánceres hematológicos fuera remunerado, oscilaría entre doce y veinte mil pesos mensuales y podría alcanzar hasta treinta mil pesos en situaciones que requieren cuidados intensivos, como en el caso de trasplantes de médula ósea o manejo de la EICH, cuidado que abarca la administración de medicamentos, el monitoreo de signos clínicos y el acompañamiento emocional y la coordinación de atención médica. Para la mayoría de los hogares contratar personal especializado resulta inaccesible, lo que profundiza la feminización de la pobreza.
PERFIL SOCIODEMOGRÁFICO DE LAS CUIDADORAS
El perfil de las personas cuidadoras entrevistadas confirma la feminización del cuidado. La mayoría son mujeres de entre cuarenta y cincuenta años; madres, esposas o hermanas de la persona enferma. Más de la mitad ha tenido que dejar su empleo o reducir sus horas laborales, afectando los ingresos del hogar. Mientras ellas dedican jornadas de hasta catorce horas diarias, los hombres cuidadores destinan entre seis y ocho horas, conservando en muchos casos su rol de proveedores económicos. El impacto emocional del cuidado es profundo y las cuidadoras reportan altos niveles de ansiedad y aislamiento social, mientras que los hombres manifiestan dificultades para equilibrar el cuidado con el trabajo remunerado.
Imagen de la exposición: Vivir con cánceres hematológicos: historias de resiliencia
Fotografía: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea
EXPERIENCIAS DE LAS CUIDADORAS
Las cuidadoras describen jornadas agotadoras y muchas relatan haber tenido que abandonar empleos y al no tener ingresos propios, depender de la ayuda familiar. Entre sus principales necesidades destacan apoyos económicos directos, relevos de cuidados especializados que les permitan momentos de descanso y acompañamiento psicológico para manejar el desgaste emocional.
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Fotografía: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea
POLÍTICAS PÚBLICAS DE CUIDADO
Varios países latinoamericanos han avanzado en el reconocimiento del cuidado como derecho. Uruguay implementó un sistema nacional en 2015. Esta experiencia muestra que es posible construir modelos corresponsables de cuidados que involucren al Estado, al mercado, a las comunidades y a las familias.
En México la reforma constitucional de 2020 representó un paso importante, pero la implementación del Sistema Nacional de Cuidados enfrenta problemas como una cobertura insuficiente, falta de presupuesto y fragmentación institucional.
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Fotografía: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea
DISCUSIÓN Y RECOMENDACIONES
El análisis confirma que los cánceres hematológicos intensifican la carga de cuidados y que esta recae principalmente en las mujeres, con consecuencias para su salud, su autonomía económica y su bienestar. La invisibilización del cuidado en las políticas públicas mantiene un círculo de desigualdad que limita tanto la calidad de vida de las personas enfermas como la de quienes las cuidan.
Frente a ello, se proponen varias líneas de acción:
- Implementar políticas púbicas de compensación económica para personas cuidadoras con base en datos estadísticos y cualitativos.
- Crear servicios públicos de cuidado con estancias temporales y programas de respiro.
- Establecer programas de capacitación y certificación en cuidados de salud que mejoren la empleabilidad de personas cuidadoras.
- Garantizar apoyo psicológico gratuito y promover la organización de redes comunitarias de apoyo.
- Asignar un presupuesto específico y sostenible al Sistema Nacional de Cuidados que involucre también al sector privado.
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Fotografía: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea
CONCLUSIONES
El cuidado de personas con cánceres hematológicos en México constituye un fenómeno complejo que trasciende lo médico. Está profundamente marcado por desigualdades de género y clase, por las que las mujeres asumen la mayor parte de la carga y sacrifican su salud y su autonomía.
Aunque el trabajo de cuidado representa más de una quinta parte del PIB, sigue sin ser reconocido ni compensado. El alto costo del cuidado remunerado lo hace inaccesible para la mayoría de los hogares, lo que refuerza la dependencia del cuidado no remunerado. México enfrenta el reto de pasar de un reconocimiento formal del derecho al cuidado, a la implementación efectiva de un Sistema Nacional que incorpore la perspectiva de género. Ello requiere inversión, voluntad política y un enfoque integral que coloque el bienestar de personas con cáncer y sus familias en el centro, al tiempo que reduzca las desigualdades estructurales.
Reconocer el cuidado como derecho y responsabilidad colectiva es indispensable para avanzar hacia una sociedad más justa, equitativa y sostenible, donde las personas enfermas y quienes las cuidan reciban apoyo integral sin que recaiga exclusivamente en las mujeres la responsabilidad de esta labor vital para la sociedad.
Josefina Franzoni Lobo estudió sociología en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Obtuvo la maestría en el Instituto de Investigaciones Sociológicas de Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, y el doctorado en ciencias sociales en El Colegio de México. Es fundadora y directora de Social Research Consulting Agency, A. C. y consultora independiente en investigación social aplicada. Ha coordinado numerosos proyectos de investigación con el uso de metodologías cuantitativas y cualitativas en instituciones públicas federales y estatales, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil.
María Eugenia Prieto Rodríguez estudió comunicación en la Universidad Autónoma Metropolitana y obtuvo la maestría en antropología social en la Universidad Iberoamericana. Ha desarrollado investigación cualitativa centrada en Vivir con cánceres hematológicos: Historias de Resilier. Es coordinadora de Comunicación y Políticas Públicas en la Asociación Unidos Pro-Trasplante de Médula Ósea, desde donde impulsa estrategias para posicionar los cánceres hematológicos en la agenda pública de salud.
Referencias
Federici, Silvia (2010). “The reproduction of labour-power in the global economy, Marxist theory and the unfinished feminist revolution”.
En el blog Caring Labor.
https://caringlabor.wordpress.com/2010/10/25/silvia-federici-the-reproduction-of-labour-power-in-the-global-economy-marxist-theory-and-the-unfinished-feminist-revolution/.
Franzoni Lobo, Josefina, & Prieto Rodríguez, María Eugenia (2025).
El valor del cuidado y acompañamiento en cánceres hematológicos. Hallazgos sobre personas cuidadoras en México con perspectiva de género. México: Unidos Pro Trasplante de Médula Ósea A. C./Fundación de Alba.
https://uni2.org.mx/wp-content/uploads/2025/06/El-valor-del-cuidado-y-acompan%CC%83amiento-en-ca%CC%81nceres-hematolo%CC%81gicos-1-1.pdf.
Fraser, Nancy (2016). “Contradictions of capital and care.”
New Left Review 100.
https://newleftreview.org/issues/ii100/articles/nancy-fraser-contradictions-of-capital-and-care.
International Agency for Research on Cancer [IARC] (2022). “Global Cancer Observatory: Mexico.”
https://gco.iarc.who.int/media/globocan/factsheets/populations/484-mexico-fact-sheet.pdf.
Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI] (2022).
Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) 2022.
https://www.inegi.org.mx/contenidos/programas/enasic/2022/doc/enasic_2022_presentacion.pdf.
INEGI (2023).
Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado en los Hogares de México (CSTNRHM) 2023.
https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2024/CSTNRHM/CSTNRHM20 23.pdf.
INEGI (2024).
Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023.
https://www.inegi.org.mx/programas/enadid/2023/.