Experiencias   

Número 11

10 de diciembre de 2025

Fuera del canon. Filósofas enseñando a filósofas

Por: María Elena García Peláez, Mariana Gardella, Mayra Huerta, Teresa Rodríguez y Valeria Sonna
Todo empezó, como empiezan muchas cosas buenas, con un café. Después de participar del conversatorio Desafíos para el estudio de las mujeres y lo femenino en textos filosóficos de la Antigüedad que se realizó en el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM el 17 de junio de 2024, un grupo de profesoras nos reunimos para preguntarnos qué podíamos hacer para seguir estudiando la historia de las filósofas del pasado. Las filósofas que habían existido, pero de quienes no teníamos noticias (o apenas).

Las profesoras éramos Mariana Gardella de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Valeria Sonna y María Elena García Peláez Cruz de la Universidad Panamericana (UP) y Mayra Huerta y Teresa Rodríguez de la UNAM. Lo primero que pensamos fue seguir estudiando antes de lanzarnos a empresas más ambiciosas. Así comenzamos un seminario mensual en línea, en el que cada una de nosotras presentaba un texto que ampliaba nuestros horizontes metodológicos sobre la historiografía de las mujeres filósofas o sobre una filósofa en particular.

Después de un tiempo pensamos que tal vez estábamos listas para proyectos más arriesgados. Surgió entonces la idea de impartir cursos en nuestras respectivas universidades y, quizá, realizar sesiones simultáneas a través de Zoom. Valeria propuso que fuera un COIL pues tenía experiencia en este tipo de iniciativas. ¿Un COIL? ¿Qué era eso?, preguntamos algunas.


Conversatorio “Desafíos para el estudio de las mujeres y lo femenino en textos filosóficos de la Antigüedad
Imagen tomada de https://www.youtube.com/watch?v=o8UF07pbrkA

Además de aprender sobre metodología e historiografía filosófica, aprendimos sobre cooperación internacional, educación en línea y coordinación interinstitucional. Aprendimos a ir más allá de nuestras fronteras. Después de todo, estudiar a las filósofas es, además de cuestionar el prejuicio de que sólo los varones han filosofado y que lo han hecho en solitario, romper el muro que nos dice que la filosofía sólo se hace en ciertos países, dentro de ciertos espacios, en aulas restringidas a ladrillos y muros de concreto.

¿Y si enseñábamos al mismo tiempo, en México y Argentina, sobre esas mujeres ausentes en las historias canónicas de la filosofía?

Finalmente, el curso Mujeres en la historia de la filosofía. Cuestiones metodológicas y análisis de casos se convirtió en un seminario COIL (aprendizaje colaborativo internacional en línea, por sus siglas en inglés) organizado de manera conjunta por tres instituciones: la UBA, mediante la Secretaría de Posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras; la UP, desde su Facultad de Filosofía, y la UNAM, a través del Programa de Maestría y Doctorado en Filosofía.

A lo largo de dieciséis sesiones intensivas, realizadas entre el 11 de agosto y el 3 de octubre de 2025, estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado dialogaron sobre los desafíos metodológicos que implica reconstruir y repensar la historia de la filosofía desde una perspectiva inclusiva.

Coordinado por las profesoras mencionadas, el curso propuso un espacio de reflexión y aprendizaje internacional en torno de una pregunta central: ¿cómo se ha construido la historia de la filosofía, qué implicaciones tiene el hecho de que las mujeres hayan sido sistemáticamente excluidas de ella y bajo qué criterios podemos incluirlas?

Como pudimos ver, por múltiples razones y mediante distintas estrategias, la historia de la filosofía ha excluido a las filósofas y ha despreciado como objeto de reflexión todo lo considerado “femenino”. Uno de los mayores problemas de esta exclusión es que la tradición filosófica pierde ideas valiosas y se engaña sobre la verdadera complejidad y riqueza de su propia historia. Para revertir esta tendencia, en las últimas cuatro décadas han surgido diversos estudios sobre el pensamiento de las filósofas que atribuyen al sexismo la omisión de sus aportes en las historias de la filosofía publicadas desde el siglo XVIII hasta hoy.

Al mismo tiempo, estos estudios han formulado críticas al canon historiográfico, cuestionando los supuestos con que se escribe la historia de la filosofía y los criterios que determinan quién es considerado filósofo o filósofa. Dichas críticas han impulsado la revisión constante de las estrategias metodológicas de inclusión, con el fin de evitar que las filósofas sean subordinadas a las figuras masculinas canónicas, tradicionalmente vistas como racionales, sistemáticas, completas o geniales.

EL HECHO DE QUE CADA PERSONA TUVIERA CONTEXTOS DE APRENDIZAJE DISTINTOS CONDUJO A UN DIÁLOGO Y A UNA REFLEXIÓN QUE NO HUBIERA SIDO POSIBLE LOGRAR DENTRO DE LAS CUATRO PAREDES TRADICIONALES DE NUESTROS SALONES DE CLASE

El seminario buscó recuperar las ideas relevantes de mujeres en la historia intelectual de sus épocas, muchas de las cuales se expresaron a través de géneros no tradicionales como la poesía, las cartas o las narraciones históricas.

El curso tuvo como objetivo estudiar las contribuciones de algunas filósofas de los períodos antiguo, bizantino y moderno. Para ello, se revisaron estrategias metodológicas de inclusión de las filósofas en la historia de la disciplina, aplicándolas en cinco estudios de caso: Aspasia, Hiparquia, las pitagóricas, Anna Komnene y Anne Finch (Conway) [ver recuadro]. Cada caso se abordó mediante la lectura y discusión de fuentes primarias: testimonios, fragmentos, cartas y tratados.


Imagen tomada de https://www.youtube.com/watch?v=o8UF07pbrkA

Para lograrlo dividimos el seminario en seis unidades: la primera dedicada a nociones metodológicas de historiografía filosófica y las cinco restantes a los estudios de caso. Cada unidad se dividió en dos sesiones de dos horas donde la profesora en turno propició, después de la exposición del tema, una discusión entre el estudiantado de las diversas instituciones que llevó al cuestionamiento del canon filosófico. Las preguntas del estudiantado fueron muy agudas. El hecho de que cada persona tuviera contextos de aprendizaje distintos condujo a un diálogo y a una reflexión que no hubiera sido posible lograr dentro de las cuatro paredes tradicionales de nuestros salones de clase.

El curso se impartió en español y en modalidad totalmente virtual, con la participación de treinta y tres estudiantes inscritos oficialmente de las tres universidades. Cabe señalar que la UBA permite la inscripción a sus cursos de doctorado a estudiantes de otras universidades de Argentina o de otras naciones de América Latina, por lo que contamos con alumnas de la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional del Sur y de la Universidad de Costa Rica que enriquecieron el curso.

Decidimos dividir al alumnado en siete equipos que realizarían cuatro actividades prácticas. Éstas culminaron en la creación de productos entregables tras revisar los temas centrales del curso.

La filosofía suele concebirse como una actividad solitaria: recordemos la imagen mítica de René Descartes descubriendo el cogito, el sujeto moderno, frente a una estufa, aislado del mundo externo. El estudiantado tuvo que romper con esa imagen y cruzar fronteras para pensar conjuntamente cómo desarticular las narrativas filosóficas que excluyen a las mujeres y cómo imaginar nuevos modelos de inclusión de filósofas cuyas prácticas, desde la Antigüedad hasta la Modernidad, no se ajustan a los relatos dominantes.

Entre los retos principales estuvo la interacción y coordinación entre los estudiantes para la realización de los trabajos en equipo que iban a ser evaluados. También tuvieron que coordinar distintos husos horarios, metodologías de trabajo y experiencias académicas de distintos niveles, ya que nuestro COIL integraba estudiantes de licenciatura en etapas avanzadas (UP), de maestría (UNAM) y de doctorado (UBA y UNAM). Fue un tejido complejo que retó a todas las personas involucradas a buscar soluciones creativas, pero que, al final, representa una de las grandes ventajas de nuestro tiempo: haber compartido un seminario entre países latinoamericanos, pensando desde un lugar filosóficamente excluido sobre filósofas igualmente excluidas.


Ilustración: Monserrat García Silva

Las filósofas estudiadas en el COIL

María Elena García Peláez, Mariana Gardella, Mayra Huerta, Teresa Rodríguez y Valeria Sonna


Aspasia de Mileto vivió en Atenas durante el s. V a. e. c. Las fuentes antiguas, unas amigables y otras hostiles, nos muestran múltiples rostros de ella. Entre las fuentes hostiles se encuentran los comediógrafos Aristófanes y Cratino, quienes señalan la influencia de Aspasia sobre Pericles. Por su parte, con tono irónico Platón la pinta como maestra de retórica de Sócrates, mientras que, reivindicándola, el socrático Esquines, según nos cuenta Cicerón, la retrata como experta en la argumentación por inducción. A causa de sus múltiples rostros, la reconstrucción de la figura e influencia de Aspasia en los círculos políticos e intelectuales de su época se presenta como un desafío para las historiadoras e historiadores de la filosofía y de la Antigüedad griega en general.

Hiparquia (circa 346-300 a. e. c.) fue una filósofa cínica, originaria de Maronea. Su filosofía se centró en la ética y la búsqueda de la virtud a través de una vida austera y autosuficiente. Desafió las convenciones sociales y fue una de las pocas mujeres en la Grecia clásica que participó en debates filosóficos públicos, defendiendo su derecho a la educación y a la vida filosófica frente a las labores femeninas tradicionales.

Las pitagóricas son un amplio grupo de filósofas en el que se distinguen pitagóricas tempranas (siglos VI y IV a. e. c.) y neopitagóricas (siglos III a. e. c. y II e. c.). De las pitagóricas tempranas, se conservan testimonios indirectos que transmiten datos biográficos y sentencias. De las neopitagóricas se conservan diez cartas (ocho adjudicadas a Téano de Crotona, una a Mía y otra a Melisa) y cinco tratados (Sobre la piedad, adjudicado a Téano; Sobre la sabiduría y Sobre la armonía de la mujer, de Perictíone; Sobre la moderación de la mujer, de Fintis; Sobre la naturaleza del ser humano, de Aisara). Estos escritos, considerados apócrifos, muestran el interés de estas filósofas por cuestiones metafísicas, epistemológicas, psicológicas y éticas.

Anna Komnene fue una princesa bizantina, hija del emperador de Constantinopla Alejo I. Escribió una historia de su reinado con el título de La Alexiada, obra imprescindible en la reconstrucción y documentación de la Primera Cruzada y de la vida del Imperio en los siglos X y XI. Además, hallazgos recientes la colocan como copista e intelectual a cargo de un círculo de comentaristas de obras filosóficas que parecen haber sido parte de un proyecto filosófico-teológico de gran calado, lo que abre la posibilidad de considerarla como una filósofa.

Anne Finch Conway vivió entre 1631 y 1679. Se formó bajo el marco del platonismo de Cambridge con Henry More. Escribió el tratado Principios de la filosofía más antigua y moderna donde propone un sistema metafísico propio que postula un monismo sustancial para el mundo natural. Acuñó el término “mónada” que recuperará la filosofía moderna posterior, especialmente la filosofía leibniziana.


Mayra Huerta Paredes es maestra y doctora en filosofía por la UNAM. Fue profesora del Colegio de Letras Clásicas de la FFyL y del Colegio de Filosofía de la BUAP. Sus líneas de investigación son la metafísica aristotélica y las metodologías para incluir a las filósofas griegas antiguas en la historia de la filosofía. 

Valeria Sonna es doctora en filosofía por la Universidad de Buenos Aires y miembro del SNII (México, SECIHTI). Nacida en Argentina y radicada en México, posee una amplia experiencia docente en universidades de ambos países, impartiendo clases en áreas como historia de la filosofía antigua, ética, y filosofía y género. Su investigación se centra en la recepción de la filosofía antigua en el pensamiento contemporáneo y en la historia de la filosofía del embarazo y la maternidad. 

Mariana Gardella es doctora en filosofía por la Universidad de Buenos Aires e Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Argentina). Ha realizado estancias de invesENTÉRATE
tigación en Francia, Canadá y México (en el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM). Su investigación actual se centra en el estudio de filósofas y poetas de la Antigüedad. 

María Elena García Peláez Cruz es doctora en filosofía por la UNAM. Es profesora-investigadora de tiempo completo de la Facultad de Filosofía de la Universidad Panamericana. Sus estudios se han centrado en la biología aristotélica, especialmente en su teoría reproductiva con perspectiva de género. Otra línea de investigación se relaciona con mujeres de la Edad Media como Macrina la Joven. 

Teresa Rodríguez es investigadora del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM. El tema central de su investigación es la relación de la filosofía con su historia. Sus líneas de investigación se centran en las filósofas del pasado, el periodo renacentista, la historia del platonismo y en la metodología de la investigación en historia de la filosofía. Ha participado activamente en la Society for Women in Philosophy SWIP-Analytic México y es cofundadora de la Red Latinoamericana de Estudios de Filósofas en la Historia. 
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