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Número 11
10 de diciembre de 2025
Lo que los estudiantes transfronterizos saben sobre inmigración. (y lo que los saboteadores de Zoom no saben)
Muchos inmigrantes llegan a Estados Unidos en busca del sueño americano, pero en su lugar encuentran una pesadilla. A pesar de que la prensa nos dice que la migración hacia Estados Unidos va en aumento, esa no es toda la historia. Este es el caso para aquellos que están indocumentados, aunque en el clima político actual ni siquiera quienes tienen visa o residencia permanente legal están a salvo. Como resultado, no todos los que migran hacia allá se quedan a vivir ahí y muchos regresan a sus países de origen.
En 2015 viajé a Oaxaca, un estado del sur de México, para aprender de las experiencias de niñas y niños que nacieron o fueron criados en Estados Unidos con padres indocumentados. Ese año, la tasa de migración de mexicanos que regresaban de Estados Unidos después de vivir ahí era mayor que la de mexicanos que llegaba allá (Gonzales-Barrera, 2015). Aprendí sobre las vidas de estudiantes transfronterizos que tenían que moverse entre países. Entrevisté a estudiantes sobre cómo sus identidades evolucionaban mientras tenían que cruzar fronteras físicas y metafóricas, sobre sus prácticas lingüísticas en diferentes lenguas —entre ellas el español, el dizaa (que significa zapoteco en zapoteco del istmo) y el inglés— y sobre sus experiencias educativas. Mientras que algunos planeaban quedarse en México, otros proyectaban su futuro en Estados Unidos. También pregunté sobre las sugerencias que harían a las políticas de ambos países. Estas averiguaciones fueron publicadas en un libro titulado
Living, Learning, and Languaging Across Borders:
Students Between the US and Mexico (Viviendo, aprendiendo y hablando entre fronteras: estudiantes entre Estados Unidos y México. Kleyn & Porter (2022).
En junio de 2022 me invitaron a hablar sobre el libro en la Iniciativa de Inmigración en Harvard, junto con algunos de los participantes del estudio —Yauzin, Sharely, Alberta— y Tim Porter, el fotógrafo del libro. El evento, como muchos que se organizaron después de la pandemia de COVID-19, ocurrió virtualmente por medio de Zoom. Apenas habían pasado diez minutos de la presentación cuando un grupo de lo que ahora conocemos como “Zoom bombers” tomó todos los controles de la reunión. Por lo menos tres individuos coordinaron esfuerzos para interrumpir nuestro evento. Su meta no era solamente interrumpir, sino presentar sus ideas, las cuales iban directamente en contra de nuestras experiencias y averiguaciones colectivas. Los bombarderos estaban reproduciendo un audio que decía “se esconden en las paredes, se esconden en las paredes” una y otra vez mientras dibujaban dos personas separadas por una pared; una de las figuras tenía cabello amarillo y estaba bajo el nombre “Trump”, mientras que la segunda llevaba puesto un sombrero y fue nombrada como “mexicano”. El slogan “construye el muro y no habrá crimen” resumía lo que parecía ser su punto clave: que los inmigrantes son criminales y mantenerlos fuera del país hará que aumente la seguridad.
El zoombombing fue profundamente perturbador para nosotros, sobre todo para los participantes transfronterizos. Sin embargo, demostró que tenemos mucho que aprender de las infancias y adolescentes que han vivido entre fronteras y necesitamos asegurarnos de que sus voces sean las que más se oigan cuando se trate de decisiones políticas tanto nacionales como transnacionales.
Me gustaría contrastar esta experiencia y la imagen en la figura 1 con un dibujo que hizo Axianeyt, de nueve años, participante de mi estudio. En ese momento, ella y sus dos hermanos estadounidenses habían vivido durante los últimos tres años con su madre, sus abuelos, sus tíos y un primo en una casa familiar en Ciénega de Zimatlán, un pueblo rural en las afueras de Oaxaca. Alberta, su madre, tomó la decisión de regresar a México para cuidar de sus padres mayores y para que sus hijos conocieran a sus abuelos por primera vez. El padre de los niños se quedó en Estados Unidos y enviaba dinero para mantenerlos. Le pedí a Axianeyt que dibujara una imagen en la que comparara su vida en Estados Unidos y en México. Además de dibujar a su mamá andando en bici en Estados Unidos y a caballo en México, pues vivían en un rancho, también escribió una declaración impactante: “Yo quiero vivir con mi papá y mi mamá por todos lados que vallan, quiero que me allude el govierno”.
Figura 1: La imagen que dibujaron los “Zoom bombers” durante la presentación del libro.
Figura 2: El dibujo de Axianeyt donde compara su vida en EUA (izquierda) y en México (derecha).
Ya que Axianeyt era una niña que había vivido en ambos países y que había experimentado separación familiar debido a las políticas que restringían el movimiento de ciertas personas, su dibujo revelaba un profundo entendimiento de la inmigración que era drásticamente diferente del de los bombarderos, quienes caracterizaban la inmigración como fundamentalmente criminal. Axianeyt nos demuestra que la inmigración es en realidad una cuestión de familias. Se trata de encontrarse con algunos familiares mientras, al mismo tiempo, se es separado de otros. Y se trata de familias que sobreviven con el objetivo de prosperar.
TENEMOS MUCHO QUE APRENDER DE LAS INFANCIAS Y ADOLESCENTES QUE HAN VIVIDO ENTRE FRONTERAS Y NECESITAMOS ASEGURARNOS DE QUE SUS VOCES SEAN LAS QUE MÁS SE OIGAN CUANDO SE TRATE DE DECISIONES POLÍTICAS TANTO NACIONALES COMO TRANSNACIONALES
Estudiantes como Axianeyt tienen mucho que enseñarnos sobre la inmigración y sobre quienes inmigran. Actualmente, Axianeyt está de vuelta en Estados Unidos con sus dos hermanos, Carla y Zayed y su padre, aunque ahora está separada de su madre, abuelos, tíos y primo. Aquí hay algunas lecciones que los docentes podemos aprender de estudiantes como Axianeyt:
La inmigración no es linear para muchos estudiantes y familias que actualmente residen en Estados Unidos. Algunos se quedarán en el país, mientras que es posible que otros regresen a su país de origen o vayan a vivir a otros países. Debemos preparar a nuestros estudiantes en un futuro para una realidad global, antes de una que esté basada únicamente en el país en el que actualmente viven.
Es importante escuchar experiencias de inmigración y perspectivas de aquellos directamente afectados por este fenómeno. Sin embargo, los estudiantes no deberían ser obligados a compartir sus historias, ya que la migración puede ser traumática. Además de darles la oportunidad de compartir, los docentes también pueden llevar a clase libros, películas e invitados que puedan ayudar a visibilizar la humanidad de los inmigrantes y sus experiencias transfronterizas.
Los programas de educación bilingües, donde los estudiantes desarrollan competencias orales y escritas en ambas lenguas, preparan mejor a los estudiantes transfronterizos para vivir, estudiar y trabajar en varios países. Ante la ausencia de un programa bilingüe, los docentes pueden crear espacios en donde se incluyan las lenguas nativas de los estudiantes y las conexiones con sus antecedentes culturales.
Tatyana Kleyn es profesora del City College de Nueva York y es investigadora principal de la Universidad Municipal de Nueva York, dentro de la Iniciativa en Inmigración y Educación.
Referencias
Gonzalez-Barrera, Ana (2015). “Mexican Migration to the U.S.: Perceptions and Intentions.” Pew Research Center’s Hispanic Trends Project, Spring 2015. https://policycommons.net/artifacts/618757/more-mexicans-leaving-than-coming-to-the-us/1599736/.
Kleyn, Tatyana, & Porter, Tim (2022).
Living, Learning, and Languaging across Borders. Students between the US and Mexico. US: Routledge.
https://www.routledge.com/Living-Learning-and-Languaging-Across-Borders-Students-Between-the-US-and-Mexico/Kleyn-Porter/p/book/9780367355463.