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Número 12

12 de mayo de 2026

PUMAGUA.

Agua segura en Ciudad Universitaria

Por: Fernando J. González Villarreal, Nallely Vázquez Salvador, José Eduardo Hernández Crisóstomo y Rafael Val Segura
La crisis hídrica se ha convertido en uno de los desafíos más apremiantes del siglo XXI. El crecimiento urbano, la sobreexplotación de acuíferos y la contaminación han puesto en tensión la disponibilidad de agua en múltiples regiones del mundo (Madani, 2026). Ante este escenario las instituciones de educación superior no sólo generan conocimiento para comprender el problema, sino que también pueden convertirse en espacios de acción concreta.

Por su escala y complejidad, los campus universitarios operan como pequeñas ciudades: concentran miles de personas, infraestructura diversa y una demanda constante de servicios básicos, incluido el abastecimiento de agua (Alshuwaikhat & Abubakar, 2008). Gestionar este recurso dentro de una universidad implica retos técnicos, organizativos y culturales que requieren soluciones integrales (Boiocchi et al., 2025).



Detección de fuga con geófono
 Eduardo Hernández

Algunas instituciones en México desarrollan diferentes iniciativas en favor de la gestión del agua. La Universidad Panamericana, por ejemplo, cuenta con un proyecto para el mejoramiento de los sistemas operadores (https://www.up.edu.mx/en/noticias/investigacion/transforming-water-management-in-mexico), mientras que el Tecnológico de Monterrey busca consolidarse como modelo de sostenibilidad por medio de su proyecto Ruta Azul (https://tec.mx/es/florecimiento-humano/desarrollo-sostenible/ruta-azul).​ En el caso de la UNAM, desde hace diecisiete años se implementa el Programa de Manejo, Uso y Reúso del Agua en la UNAM (PUMAGUA) que trabaja para fortalecer la gestión sostenible del agua en Ciudad Universitaria y extiende este esfuerzo a sus campus externos.

PUMAGUA REPRESENTA UNA ESTRATEGIA INSTITUCIONAL QUE ARTICULA MEDICIÓN, INFRAESTRUCTURA, NORMATIVIDAD Y CULTURA AMBIENTAL

Más que un esquema operativo, PUMAGUA representa una estrategia institucional que articula medición, infraestructura, normatividad y cultura ambiental. Su experiencia demuestra que los campus pueden funcionar como laboratorios vivos de sostenibilidad, que son capaces de transformar la manera en que se gestiona el agua y de generar aprendizajes replicables en otras instituciones.

LA RUTA DEL AGUA EN EL CAMPUS
El campus central de la UNAM requiere diariamente entre seis y ocho millones de litros para sostener sus actividades académicas, administrativas, culturales y deportivas. Esta demanda convierte a Ciudad Universitaria en un microcosmos de la dinámica hídrica de la Ciudad de México, donde la gestión eficiente del suministro es un desafío permanente.



Micromedidor en un edificio de Ciudad Universitaria utilizado para determinar el consumo de agua.
 Eduardo Hernández

El abastecimiento proviene de fuentes subterráneas y es desinfectado con hipoclorito de sodio para garantizar su calidad. Posteriormente, el agua se almacena en tanques y se distribuye por gravedad a los distintos edificios del campus. Una vez utilizado, el caudal residual es tratado y reutilizado para el riego de áreas verdes, conforme a la normatividad vigente para contacto directo (NOM-003-SEMARNAT-1997). Este ciclo integral permite optimizar el consumo, reducir desperdicios y promover una cultura de corresponsabilidad entre los integrantes de la comunidad universitaria.

EL SURGIMIENTO DE PUMAGUA
PUMAGUA se consolidó en 2008 por acuerdo del Consejo Universitario, con el objetivo de establecer una gestión eficiente y transparente del recurso hídrico en la universidad. En sus inicios la prioridad fue conocer el volumen de agua que se utilizaba en el campus. Para ello, con el área de Balance Hidráulico se instalaron sistemas de macromedición (técnica que permite cuantificar los volúmenes de agua en los puntos principales de abastecimiento y distribución del sistema) y micromedición (para registrar el consumo específico en edificios y dependencias). Este esquema facilitó la detección de fugas y el análisis detallado de los patrones de consumo.

Tras lograr un control más preciso sobre la cantidad de agua utilizada, el programa incorporó el monitoreo de su calidad. El área de calidad es de tipo técnico y se encarga de la vigilancia constante de parámetros fisicoquímicos y bacteriológicos para asegurar que el recurso sea apto para el consumo humano, protegiendo así la salud de la comunidad y garantizando el derecho humano al agua.

AL INVOLUCRAR A ESTUDIANTES, ACADÉMICOS Y TRABAJADORES, PUMAGUA PROMUEVE QUE LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA SE CONVIERTA EN COPARTÍCIPE Y CORRESPONSABLE DEL CUIDADO Y USO EFICIENTE DEL RECURSO HÍDRICO

Posteriormente se formalizó el área de Fomento a la Participación Social, con la misión de informar de manera transparente sobre las acciones y resultados obtenidos, transformando la eficiencia técnica en una cultura compartida. Al involucrar a estudiantes, académicos y trabajadores, PUMAGUA promueve que la comunidad universitaria se convierta en copartícipe y corresponsable del cuidado y uso eficiente del recurso hídrico.

ESTRATEGIA DE MONITOREO 
PUMAGUA realiza un seguimiento sistemático del uso y del manejo del suministro en el campus. El consumo en Ciudad Universitaria se cuantifica mediante sistemas de macromedición ubicados en las fuentes de abastecimiento y en las entradas de los sectores hidráulicos, así como micromedidores instalados en las dependencias. El análisis de estos datos permite identificar fugas o consumos atípicos. Para la detección puntual de pérdidas se emplean equipos especializados, como el geófono con gas y el medidor ultrasónico portátil, que facilitan la localización de fugas en menor tiempo y reducen la pérdida de caudal.

Las mediciones de calidad del agua se realizan in situ con equipos portátiles, mientras que el análisis microbiológico se lleva a cabo en el Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad del Instituto de Ecología de la UNAM, mediante filtración por membrana para identificar bacterias indicadoras de contaminación fecal en el agua. El área de calidad verifica de forma sistemática la presencia de cloro residual libre en todo el sistema hidráulico, desde los pozos de extracción y los sistemas de almacenamiento hasta los puntos de consumo en los dispensadores. Los resultados se evalúan en función de los criterios establecidos en la NOM-127-SSA1-2021. 

Por su parte el área de Fomento a la Participación Social articula acciones de comunicación y divulgación orientadas a la transferencia de conocimiento técnico a la comunidad universitaria. Esto se logra a través de la organización de eventos de participación masiva, atención focalizada a sectores académicos y uso de plataformas digitales para la difusión y extensión del conocimiento.

CONTRIBUCIONES EN LA GESTIÓN DEL AGUA
Balance hidráulico 

Gracias a la colaboración entre PUMAGUA y la Dirección General de Obras y Conservación de la UNAM (DGOC), se logró reducir la extracción en Ciudad Universitaria de ciento veinte a ochenta litros por segundo entre 2008 y 2025. Paralelamente, la red de micromedidores aumentó de veintiséis a ciento cuarenta y cuatro unidades durante ese periodo.

Actualmente es posible registrar consumos promedio por dependencia e identificar de manera oportuna pérdidas físicas o consumos atípicos. Estas incidencias se notifican a las dependencias correspondientes y se les brinda acompañamiento técnico para su atención.

Además, se gestionó la sustitución de cerca de cinco mil piezas de mobiliario sanitario por modelos de bajo consumo. Esta acción se complementa con un programa de capacitación dirigido al personal de mantenimiento.

Detección de fugas 
Una vez que PUMAGUA, con el apoyo de la DGOC, logró plasmar en un plano la red principal de agua potable de Ciudad Universitaria, se pudo sectorizar el sistema en cinco zonas hidráulicas (mapa 1). Esta acción permitió realizar un diagnóstico más preciso, identificando fugas equivalentes a aproximadamente cincuenta litros por segundo. Gracias a la colaboración interinstitucional, ese volumen se ha reducido actualmente a cuarenta litros por segundo.



Mapa 1. Sectorización de la red hidráulica en Ciudad Universitaria.
 Elaborado por Nallely Vázquez. Software QGIS (versión 3.32.0 Lima)

De manera paralela, el control de pérdidas físicas dentro de los inmuebles ha mostrado una tendencia favorable (Figura 1). El promedio anual del caudal perdido disminuyó de 10.2 litros por segundo en 2024 a cinco en 2025, con una proyección de ahorro adicional de dos litros por segundo para el cierre de 2026. Estos avances se reflejan en los caudales recuperados mediante la reparación de fugas notificadas mensualmente por PUMAGUA, resultados que han sido posibles gracias al uso de geófonos y medidores ultrasónicos, así como al trabajo coordinado entre la DGOC y las dependencias universitarias.
Figura 1. Histórico de fugas detectadas en las dependencia


 
Las barras anaranjadas representan una disminución del 50% del caudal en el último año.
 Elaboración propia

Calidad del agua 
Con base en las mediciones de campo se determinó que cerca del ochenta por ciento del agua que ingresa a la red presenta entre 0.2 y 1.5 miligramos por litro de cloro residual libre, lo que cumple con la normatividad. Por lo tanto, el proceso de desinfección funciona adecuadamente en la mayor parte del sistema hidráulico (Figura 2). Cuando el cloro está por debajo de 0.2 miligramos por litro, generalmente se debe a causas operativas. Ante esa situación, se notifica a la DGOC, donde se realizan los ajustes correspondientes de manera casi inmediata y la dosificación de cloro se normaliza. De igual forma, si se registran concentraciones superiores a 1.5 miligramos por litro se da el aviso, aunque esta situación no es alarmante. De acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, concentraciones por debajo de cuatro miligramos por litro se consideran seguras en agua para consumo. El cloro en exceso puede ser perjudicial en concentraciones mayores a cuatro miligramos por litro (CDC, 2024); cabe señalar que estos niveles no se han detectado en el campus. El nivel promedio de cloro residual es de 0.91 miligramos por litro, dentro de los límites establecidos por la normativa mexicana.
Figura 2. Nivel de cumplimiento de desinfección del agua en Ciudad Universitaria


 
La normatividad se cumple cuando el cloro residual libre se encuentra entre 0.2 y 1.5 mg/L.
 Elaborado por Nallely Vázquez, gráfico basado en datos de campo de PUMAGUA. Software RStudio , paquete ggplot 2 (versión 2025.05.0+496)

Los análisis microbiológicos confirman la ausencia de bacterias indicadoras de contaminación fecal, lo que garantiza que el suministro distribuido en el campus sea apto para consumo humano. Estos resultados coinciden con los resultados de análisis realizados por laboratorios certificados, lo cual corrobora el cumplimiento de los estándares de calidad.

Por otro lado, el acceso al agua potable en el campus se ha ampliado, alcanzando doscientos veintiocho dispensadores en 2025. Como parte de las campañas de difusión se desarrolló un mapa digital que permite ubicar cada punto e incluye información sobre la concentración de cloro residual, la dependencia correspondiente y una imagen de referencia. Asimismo, la plataforma permite generar una ruta en Google Maps para facilitar la llegada al punto seleccionado (mapa 2). Esta herramienta favorece la hidratación segura de la comunidad universitaria y, al mismo tiempo, contribuye a reducir la generación de plásticos de un solo uso.


 
Mapa 2. Ruta hacia la hidratación, herramienta generada por PUMAGUA.
 https://www.pumagua.unam.mx/ubica_bebedero.html

Fomento a la participación social 
La principal iniciativa del área de comunicación es el Festival Universitario del Agua, que se ha consolidado como una acción emblemática de PUMAGUA para promover la cultura hídrica en toda la comunidad. Estas acciones han impulsado prácticas de uso responsable y han fortalecido una gestión más informada entre los integrantes de la universidad.

ÁREAS DE OPORTUNIDAD
El monitoreo del consumo y de la calidad del agua debe avanzar al ritmo de las nuevas tecnologías; por eso es imprescindible incorporar mediciones en tiempo real y herramientas predictivas basadas en inteligencia artificial. Además, resulta prioritario fortalecer la colaboración intrainstitucional para consolidar un modelo integral que optimice la gestión del recurso desde la extracción hasta el reúso. Como uno de los objetivos para 2026, se plantea explícitamente transferir y adaptar la experiencia desarrollada de PUMAGUA en Ciudad Universitaria a campus externos seleccionados de la UNAM mediante proyectos piloto, para validar, ajustar y escalar las soluciones exitosas.
Fernando J. González Villarreal es ingeniero civil por la UNAM, y maestro en ciencias y doctor en ingeniería por la Universidad de California en Berkeley. Es investigador titular del Instituto de Ingeniería. Fue el primer director general de la CONAGUA y fundador del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua. Ha sido presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México y de la Asociación Mexicana de Hidráulica. Recibió el Premio Nacional de Ingeniería 2013. Actualmente es coordinador técnico de la Red del Agua UNAM y director general del Centro Regional de Seguridad Hídrica bajo los auspicios de UNESCO.

Nallely Vázquez Salvador es bióloga por la Facultad de Ciencias de la UNAM, donde obtuvo también la maestría y el doctorado en ciencias biológicas. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores y profesora de asignatura en la misma facultad, donde imparte también el taller “Agua como elemento integrador de sistemas socioecológicos”. Es coordinadora del área de Calidad del Agua de PUMAGUA. Su investigación se centra en el monitoreo de sistemas acuáticos, microbiología y virología ambiental, con énfasis en la detección de patógenos y su impacto en la salud pública.

José Eduardo Hernández Crisóstomo es ingeniero civil por la Facultad de Ingeniería de la UNAM, con especialidad en vías terrestres e instalaciones en edificios. Actualmente se desempeña como coordinador del área de Balance Hidráulico de PUMAGUA. Su trayectoria profesional se ha enfocado en proyectos de sectorización hidráulica, tanto en las etapas de diseño como de construcción. Ha participado en el desarrollo de proyectos en diversos estados del país y en la Ciudad de México, colaborando con el sector privado y con instancias gubernamentales, particularmente con el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX).

Rafael Val Segura es doctor en ingeniería de caminos, canales y puertos por la Universidad Politécnica de Cataluña, y maestro en ingeniería hidráulica e ingeniero civil por la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Actualmente coordina PUMAGUA y trabaja como consultor independiente en asuntos hídricos. Fue director de Concertación Ciudadana en SACMEX, subcoordinador de Educación y Cultura del Agua en el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua y profesor titular en la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Preside la Asociación Mexicana de Ingeniería y Ciencias del Agua (AMINCA), coordina para América Latina y el Caribe el Grupo de Trabajo de Educación y Cultura del Agua del PHI-UNESCO y ha sido reconocido entre los cincuenta líderes del sector agua en México.


Referencias
Alshuwaikhat, Habib M., & Abubakar, Ismaila (2008). “An integrated approach to achieving campus sustainability: Assessment of the current campus environmental management practices.” Journal of Cleaner Production 16(16). https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2007.12.002

Boiocchi, Riccardo; Peruzzi, Cosimo; Giurea, Ramona, & Rada, Elena Cristina (2025). “Towards a structured approach to advance sustainable water management in higher education institutions: A review.” Water 17(24). https://doi.org/10.3390/w17243526

Centers for Disease Control and Prevention (CDC, 2024). “Acerca de la desinfección del agua con cloro y cloramina.” Sitio web del CDC. https://www.cdc.gov/drinking-water/about/about-water-disinfection-with-chlorine-and-chloramine.html (cuenta con traducción al español (https://www.cdc.gov/drinking-water/es/about/about-water-disinfection-with-chlorine-and-chloramine.html). 

Madani, Kaveh (2026). Global water bankruptcy: Living beyond our hydrological means in the post-crisis era. United Nations University, Institute for Water, Environment and Health (UNU-INWEH). https://collections.unu.edu/eserv/UNU:10445/Global_Water_Bankruptcy_Report__2026_.pdf.
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