Experiencias   

Número 12

12 de mayo de 2026

La salud del Acuífero de la Península de Yucatán.

La Tarjeta de Reporte: una herramienta para la sostenibilidad

Por: Paulo Salles, Roger Pacheco-Castro, Elsa Noreña-Barroso, Karol Granados-Martínez, Erick Soto-García, César Canul Macario y Armando Carmona Escalante
El Acuífero de la Península de Yucatán (APY) es una de las reservas de agua dulce más críticas y singulares de México; pilar fundamental para la vida en una región que prácticamente carece de cuerpos de agua superficiales. Este sistema subterráneo se define por su naturaleza kárstica de elevada porosidad, lo que facilita la creación de intrincados canales de disolución, cenotes y cavernas que albergan una biodiversidad endémica excepcional. Sin embargo, la integridad de este recurso vital se encuentra bajo una presión sin precedentes debido al crecimiento poblacional acelerado, la expansión de la infraestructura turística, el desarrollo industrial y las actividades agropecuarias intensivas. Ante este panorama, el Laboratorio Nacional de Resiliencia Costera (LANRESC, ver www.lanresc.mx) coordinó en 2024-2025 la creación de la primera Tarjeta de reporte (TR) del APY, un instrumento científico diseñado para evaluar la salud del socioecosistema y orientar la toma de decisiones informadas.


 
 LANRESC, 2025

RADIOGRAFÍA DE LA PRESIÓN REGIONAL
La “numeralia” recopilada en el informe técnico proporciona datos contundentes sobre la magnitud de los desafíos que enfrenta la región: 
  • Hasta mayo de 2025 se registraron más de treinta y nueve mil concesiones de agua activas en la península, con el estado de Yucatán concentrando la mayor parte. 
  • Entre 2019 y 2023 la pérdida anual de selva (deforestación) fue alarmante: Campeche perdió más de veintinueve mil hectáreas anuales, Yucatán más de veintisiete mil y Quintana Roo más de catorce mil. 
  • La población total de los tres estados pasó de aproximadamente 2.39 millones en 1990 a una estimación de 5.57 millones para 2025, duplicando la presión sobre la extracción de agua. 
  • El costo promedio por metro cúbico de agua se ha incrementado significativamente, pasando de entre cinco y ocho pesos en 2003 a entre doce y veinte pesos en 2023. 
  • Los huracanes juegan un rol dual: si bien causan desastres, son vitales para la recarga, como se observó con la tormenta tropical Cristóbal en 2020, que elevó el nivel freático cinco metros en solo seis días. 

UN ENFOQUE COLABORATIVO Y TRANSDISCIPLINARIO
La elaboración de la Tarjeta de reporte del APY no fue un proceso aislado, sino el resultado de un esfuerzo colectivo que integró a ochenta y nueve actores clave (treinta y dos de la academia, treinta de gobierno, veintiún organizaciones de la sociedad civil y seis del sector privado). La metodología empleada se basó en el marco de trabajo de Costanzo et al. (2017), adaptado por el LANRESC para incluir una fase de validación en campo que garantizara la representatividad de los datos. Este proceso se estructuró en seis pasos técnicos fundamentales que permitieron transitar desde la delimitación geográfica hasta la comunicación efectiva de los resultados.

El proceso comenzó con el Paso 0 que consistió en la delimitación y regionalización del área de estudio, asegurando que se incluyeran las zonas de recarga, flujo y descarga del acuífero. Posteriormente, en el Paso 1 se identificaron los valores esenciales que deben protegerse (como la calidad del agua y el patrimonio cultural) y las amenazas que los degradan (como la contaminación por agroquímicos y la urbanización descontrolada). En el Paso 2 se seleccionaron indicadores específicos, buscando métricas que fueran medibles y relevantes para el sistema. El Paso 3 implicó el desafío técnico de definir umbrales científicos o legales para cada indicador, estableciendo los límites entre una condición “Buena”, “Regular” o “Mala”. En el Paso 4 los datos se estandarizaron en una escala de cero a cien para permitir el cálculo de puntuaciones y grados finales. Finalmente, el Paso 5 se centró en la comunicación de resultados a través de formatos visuales y reportes técnicos extensos para su difusión pública. 

REGIONALIZACIÓN: LA DIVERSIDAD DEL TERRITORIO 
Para evitar diagnósticos simplistas basados en promedios generales, el equipo técnico dividió el APY en nueve subregiones de estudio. Esta subdivisión se basó en las Unidades de Planeación propuestas en el Programa Hídrico Regional 2021-2024 de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA, 2022). Las regiones identificadas reflejan las particularidades hidrogeológicas y socioeconómicas de la península: 
  • Yucatán: incluye Norte Yucatán (con el estratégico Anillo de Cenotes), Oriente Yucatán (caracterizado por fracturas y cenotes) y Sur Yucatán (zona de alta permeabilidad en la Sierra de Ticul). 
  • Quintana Roo: comprende Norte Quintana Roo (con alta presión turística y la fractura de Holbox), Centro Quintana Roo (conectado con Sian Ka’an) y Sur Quintana Roo (vinculado con la región del Río Hondo). 
  • Campeche: abarca Norte Campeche (presión urbana y Reserva de Los Petenes), Sur Campeche (red de cuencas hidrológicas) y Candelaria Campeche (área crítica de recarga en el suroeste). 

Además, se estableció un área de influencia costera y marina de diez kilómetros para monitorear la interacción entre las descargas de agua dulce continental y la salud de los ecosistemas arrecifales. 

DIAGNÓSTICO DEL SOCIOECOSISTEMA
La evaluación final del APY arrojó una calificación global “C. Regular”, lo que indica una condición de salud socioambiental moderada que requiere atención inmediata para evitar un deterioro irreversible. Esta calificación tomó en cuenta siete grupos temáticos [recuadro 1]. 

Para cada eje temático se identificaron transdisciplinariamente indicadores que suman en total veintitrés, como se muestra en el recuadro. Cada uno se analizó individualmente. Los resultados del análisis se presentan a continuación, organizados en cuatro grupos. 

1. Recursos hidrológicos 
Este grupo evaluó la disponibilidad y calidad del agua y obtuvo matices preocupantes. Mientras que la “Disponibilidad media anual de agua subterránea” se calificó como “buena” (debido a que la extracción actual no supera el cuarenta por ciento de la disponibilidad natural en muchas áreas), el “Porcentaje de agua residual tratada” recibió una calificación “mala”, evidenciando un déficit crítico en infraestructura de saneamiento. La calidad del agua y la vulnerabilidad ante la intrusión salina se mantuvieron en niveles “regulares”, lo que refleja la degradación paulatina del recurso en las zonas costeras y urbanas. 

2. Biodiversidad y ecosistemas 
Los indicadores de este eje muestran un sistema en tensión. El conocimiento sobre especies de peces de agua dulce y estigobiontes (fauna cavernícola) se calificó como “regular”, señalando la necesidad de mayores esfuerzos de monitoreo científico. Por otro lado, la cobertura de vegetación natural y de humedales también obtuvo un grado “Regular”, impactada por el cambio de uso de suelo y la fragmentación del paisaje. 

3. Cambio climático y economía 
La vulnerabilidad al cambio climático fue calificada como “buena” en términos de capacidad adaptativa general, pero la variabilidad en las temperaturas máximas y los patrones de precipitación muestran tendencias “regulares” que podrían comprometer la recarga futura. En el ámbito económico, la “Situación de pobreza” fue calificada como “mala” ya que, en numerosos municipios, más del sesenta por ciento de la población enfrenta carencias sociales que limitan su acceso a servicios básicos de agua y saneamiento. 

4. Gobernanza y cultura del agua 
La actualización de leyes y el nivel de cloración del agua potable se encuentran en un nivel “regular”. Sin embargo, la educación ambiental enfrenta un reto mayor: tanto el número de “Espacios de cultura del agua” operantes, como la población potencial atendida por estos centros recibieron una calificación “mala”, lo que indica una desconexión entre la gestión institucional y la sensibilización ciudadana.
 

 
EL CRECIMIENTO URBANO SIN PLANEACIÓN MODIFICA EL CICLO HIDROLÓGICO Y REDUCE LA RECARGA DE AGUA DULCE

EL MODELO SISTÉMICO:  EXPERIENCIAS “TODO ESTÁ CONECTADO”  
Un resultado fundamental de la Tarjeta de reporte es el esquema conceptual titulado “Todo está conectado: ser humano y naturaleza”. Este modelo ilustra cómo las acciones humanas desencadenan efectos dominó en el acuífero (ver infografía de la p. 372). Por ejemplo, el crecimiento urbano sin planeación conduce a la impermeabilización del suelo, lo que modifica el ciclo hidrológico y reduce la recarga de agua dulce, exacerbando la intrusión salina en la costa. Asimismo, el uso excesivo de agroquímicos en la agricultura no sólo afecta la calidad del agua subterránea, sino que provoca la pérdida de biodiversidad y aumenta el riesgo de enfermedades transmitidas por vectores. Este enfoque sistémico subraya que la convivencia armónica con la naturaleza está siendo desafiada por estresores modernos como la gentrificación y la especulación inmobiliaria.
 

RECOMENDACIONES PARA LA RESILIENCIA
Para mejorar la condición del APY y transitar de la calificación “regular” a “buena”, el reporte propone siete líneas de acción estratégica desarrolladas colaborativamente: 
  • Reducción de la contaminación: fortalecer la infraestructura de tratamiento de aguas residuales mediante el uso de humedales artificiales y ecotecnia. 
  • Planificación hidro-biocultural: implementar un plan de preservación que integre el conocimiento de las comunidades mayas locales con la academia y el sector privado. 
  • Desarrollo urbano sostenible: priorizar planes de ordenamiento ecológico que mantengan áreas verdes estratégicas para la infiltración del agua al subsuelo. 
  • Ciencia ciudadana: fomentar campañas de educación ambiental y el registro de biodiversidad en cenotes a través de plataformas como iNaturalist. 
  • Gobernanza basada en evidencia: actualizar los estudios técnicos del acuífero para regular, supervisar o cancelar títulos de concesión inactivos o ineficientes. 
  • Inversión pública: incrementar los presupuestos estatales y federales para el monitoreo de la calidad del agua y la investigación sobre los impactos del turismo. 
  • Investigación climática integrada: desarrollar estudios que vinculen los patrones de lluvia y la disponibilidad hídrica con la salud pública y la gestión de infraestructura. 
 
CONCLUSIÓN
La Tarjeta de reporte 2025 del Acuífero de la Península de Yucatán es más que un simple diagnóstico; es un llamado a la acción multisectorial. Revela que, aunque el acuífero sigue siendo una fuente robusta de vida, se encuentra en un punto de inflexión donde la inacción podría comprometer la viabilidad de la región a largo plazo. La integración de datos científicos con la participación de diversos actores sociales ha permitido construir una hoja de ruta clara que reconoce que, en este territorio, la salud de la naturaleza es inseparable de la prosperidad humana. La preservación del APY depende hoy de una gobernanza hídrica que sea tan profunda y conectada como el propio sistema kárstico que intenta proteger. 

Paulo Salles es el responsable de la creación de la Unidad Académica Sisal del Instituto de Ingeniería (el Laboratorio de Ingeniería y Procesos Costeros, LIPC) en 2008-2009. Investigador Titular del Instituto de Ingeniería de la UNAM (II-UNAM). Ingeniero civil por la Facultad de Ingeniería (UNAM). 

Roger Pacheco Castro cuenta con un doctorado en Dinámica de Fluidos Geofísicos por parte de la Universidad Estatal de Florida (FSU). Realizó un posdoctorado en el Laboratorio de Ingeniería Costera y Procesos Costeros del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Colabora en el Laboratorio Nacional de Resiliencia Costera. 

Elsa Noreña-Barroso es técnica académica en la Unidad de Química en Sisal, Facultad de Química, UNAM y responsable del Laboratorio de Ciencias Ambientales Costeras. Es investigadora nacional nivel I. Tiene maestría en biología marina y doctorado en Ciencias Marinas otorgados por el CINVESTAV Unidad Mérida. 

Karol Granados-Martínez es coordinadora operativa del LANRESC. Fue profesora auxiliar del Departamento de Ciencias del Agua y Medio Ambiente del ITSON, Ciudad Obregón, Sonora. Es Maestra en Recursos Naturales por el Instituto Tecnológico de Sonora. 

Erick Soto-García es biólogo, maestro en ciencias del mar y limnología por la UNAM. Es coordinador técnico de monitoreo y análisis de datos en el Laboratorio de Ingeniería y Procesos Costeros (LIPC) del Instituto de Ingeniería de la UNAM, Unidad Sisal. 

César Canul-Macario estudió en la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). Obtuvo el doctorado en el Laboratorio de Ingeniería y Procesos Costeros del Instituto de Ingeniería (LIPC) de la UNAM. Es consultor en hidrogeología y su principal línea de investigación es la hidrogeología costera kárstica. Colabora en CONAGUA Quintana Roo. 

Armando Carmona Escalante es coordinador de las Tarjetas de Reporte de LANRESC y profesor en la Licenciatura en Manejo Sustentable de Zonas Costeras. 

Agradecimientos: Este proyecto fue financiado por la National Geographic Society (2024-2025), con apoyo complementario del LANRESC. Agradecemos también al equipo operativo y a facilitadores del LANRESC por su invaluable trabajo en la realización y producción de la Tarjeta de reporte (Andrea Xochiquetzal Reyes Aguilar, Jazmín Deneb Ortigosa Gutiérrez, Daniel Morales Méndez, Meztli Jashui Hernández Cristerna, Marta Paola Rodríguez González, Sandra Gallegos Fernández y Alberto Guerra Escamilla), al Instituto de Ingeniería de la UNAM, Unidad Sisal (en particular al maestro Juan Alberto Gómez Liera y al doctor José López González por su apoyo en campo), así como a todos los actores participantes en las distintas etapas de este proyecto.


Referencias
CONAGUA (27 de mayo de 2022). Programa Hídrico Regional 2021-2024. Región Hidrológico-Administrativa XII Península de Yucatán. México. https://files.conagua.gob.mx/conagua/generico/PNH/PHR_2021-2024_RHA_XII_Pen%C3%ADnsula_de_Yucat%C3%A1n.pdf.

Costanzo, Simon D.; Blancard, Catherine; Davidson, Sarah; Dennison, William C.; Escurra, Jorge; Freeman, Sarah; Fries, Alexandra; Kelsey, R. Heath; Krchnak, Karin; Sherman, Jay; Thieme, Michelle, & Vargas-Nguyen, Vanessa (2017). Practitioner’s Guide to Developing River Basin Report Cards. Cambridge: IAN Press. https://ian.umces.edu/site/assets/files/11191/practitioners-guide-to-developing-river-basin-report-cards.pdf

LANRESC (2025). Tarjeta de reporte del Acuífero de la Península de Yucatán. México. https://lanresc.mx/media/public/files/TR_APY_web_paginas.pdf

Rodríguez González, M. P., Reyes Aguilar, A. X., Carmona-Escalante, A., Ortigosa Gutiérrez, J. D., Gallegos-Fernández, S., Morales Méndez, D., Hernández Cristerna, M. J., Guerra Escamilla, A., Granados Martinez, K. P., & Salles, P. (2025). Tarjeta de Reporte del Acuífero de la Península de Yucatán (Versión 1). Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.17972279 
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